El teclado que llevamos en el bolsillo ha permanecido esencialmente sin cambios durante veinte años, limitándose a predecir palabras y corregir errores. La startup singapurense Acti ha decidido romper esa inercia convirtiendo esa barra de espacio en una puerta de acceso a un asistente de IA integrado en el propio teclado.
Un nuevo paradigma de interacción
Acti, abreviatura de “action”, se lanzó simultáneamente para iOS y Android y redefine la función del teclado tradicional. En lugar de ser un mero intermediario de texto, el teclado actúa como un agente capaz de ejecutar acciones dentro de cualquier aplicación, ya sea mensajería, correo o redes sociales. La pieza clave es la ActiBar, que sustituye a la habitual barra espaciadora: al pulsarla se escribe con normalidad, pero al mantenerla pulsada se desencadena la ejecución de una orden.
Un ejemplo práctico es la solicitud de una ubicación. El usuario escribe el nombre del lugar y, sin cambiar de aplicación, mantiene presionada la ActiBar; el asistente localiza la posición y la inserta directamente en la conversación. De manera similar, puede buscar resultados deportivos, recomendaciones de restaurantes o generar “mini‑apps” en tiempo real que permiten al interlocutor explorar la información obtenida sin salir del chat.
Personalización a nivel de tecla
Acti no se limita a la barra espaciadora. El usuario puede asignar acciones a cualquier tecla del teclado y enlazarlas con aplicaciones de terceros. Entre los casos mostrados, mantener pulsada “N” recupera un documento específico de Notion y lo comparte en la conversación, mientras que “L” despliega el perfil de LinkedIn de la persona mencionada. Esta flexibilidad abre la puerta a flujos de trabajo ultra‑rápidos, reduciendo la fricción habitual de cambiar de app para consultar datos.
La plataforma permite crear “Skills”, atajos descritos en lenguaje natural que el asistente traduce en acciones concretas. Estos Skills pueden permanecer privados o compartirse con la comunidad, fomentando un ecosistema de automatizaciones colaborativas. La arquitectura “local‑first” garantiza que los datos personales se procesen en el propio dispositivo, salvo que una funcionalidad requiera interacción externa.
Impacto en el sector de la Inteligencia Artificial
Según medios especializados, la novedad de Acti radica menos en la capacidad del modelo de IA –algo que ya ofrecen otros agentes– y más en su integración directa dentro del teclado, eliminando la necesidad de abrir aplicaciones separadas. Esta aproximación podría marcar un punto de inflexión en la forma en que los usuarios acceden a la IA en dispositivos móviles, empujando a los fabricantes de sistemas operativos a reconsiderar la postura de sus teclados nativos.
El modelo de negocio se basa en una oferta gratuita con funcionalidades básicas, mientras que las características premium estarán disponibles bajo suscripción. Esta estrategia sugiere una intención de escalar rápidamente, apuntando a usuarios que demandan automatizaciones cotidianas sin comprometer su privacidad.
En definitiva, Acti transforma el teclado en una extensión de la IA personal, ofreciendo una experiencia más fluida y contextual. Si logra una adopción masiva, podría desencadenar una ola de innovaciones que reimaginen otras interfaces estáticas del móvil, poniendo la inteligencia artificial al alcance de cada pulsación.


